La trama de los Comedores Escolares se profundiza: Nuevos chats comprometen a ex funcionaria y empresario en Concordia
Una reciente filtración de conversaciones privadas, revelada por un medio nacional, arroja nueva luz sobre la investigación judicial por el presunto desvío de fondos en los comedores escolares de Concordia. Los diálogos exponen a la excoordinadora Silvina Murúa y al empresario Iñaki Partarrié, sumando elementos cruciales a una causa que sigue generando controversia en la ciudad.
La investigación por el presunto desvío de fondos destinados a los comedores escolares en Concordia, una causa que sacude a la administración provincial y local, ha vuelto a tomar un giro crucial. Un informe de Infobae, que trascendió a nivel nacional, ha difundido una serie de conversaciones privadas que no solo confirman los nombres ya conocidos en el expediente, sino que también revelan el contenido específico de chats que hasta ahora la justicia local no había hecho públicos, a pesar de los insistentes requerimientos de este medio. Estos diálogos, incorporados a la investigación, comprometen seriamente a la excoordinadora departamental de Comedores Escolares, Silvina Murúa, y a Iñaki Partarrié, empresario imputado en la causa.
Uno de los intercambios más reveladores muestra a Murúa conversando con su hermana Vanesa sobre unos “cuadernos” que habrían sido llevados por personal vinculado a la administración provincial. En esta conversación, una frase es particularmente incriminatoria y sugiere la magnitud del entramado: “Si ven el de Ruben nos descubren todo boluda”. La mención de estos cuadernos no es nueva; ya habían sido señalados como un elemento problemático durante las auditorías iniciales que precedieron a la investigación penal, lo que refuerza su importancia como evidencia.
Otro diálogo, esta vez entre Silvina Murúa e Iñaki Partarrié, titular de la firma Ahora Voy SRL, profundiza las sospechas sobre el uso indebido de los fondos. La conversación gira en torno al pago de un préstamo relacionado con una vivienda y la posibilidad de obtener dinero de una determinada escuela. Murúa habría respondido con una cifra concreta de $650.000, vinculando directamente los recursos escolares a transacciones de índole personal. Esta evidencia se alinea con la hipótesis judicial que investiga si el dinero destinado a la alimentación de alumnos fue desviado para gastos ajenos, incluyendo la adquisición de inmuebles, viajes y ropa.
La causa tomó estado público en junio de 2025, cuando una auditoría inicial detectó irregularidades por más de 66 millones de pesos sin justificación en 21 establecimientos, lo que llevó al desplazamiento de Murúa. Posteriormente, la investigación se amplió a 37 escuelas, desvelando un esquema más complejo. La Fiscalía de Concordia, a cargo de Daniela Montangie, sostiene que desde enero de 2024, Murúa habría actuado en conjunto con sus hermanos Adrián y Vanesa, su cuñado Esteban Godoy y un colaborador externo, Julián Quiroga, para presionar a responsables de comedores escolares, direccionando las compras hacia las empresas Ahora Voy SRL y Partarrié Distribuciones SAS, vinculada al padre de Iñaki, Martín Partarrié.
DIARIOJUNIO ya había advertido tempranamente sobre el crecimiento exponencial de estas empresas como proveedoras del Estado y la concentración de contrataciones en ellas. Además, informó sobre denuncias de directivos escolares que daban cuenta de presiones para adquirir mercadería de proveedores específicos, el retiro de tarjetas SIDECREER, faltantes y problemas en las rendiciones. Estos nuevos chats se suman a un registro de evidencia que incluye cuatro allanamientos realizados en junio de 2025 y una grabación anterior, difundida por este medio, donde se escuchaba a Murúa y Partarrié dialogando sobre fajos de dinero y la compra de dólares, elementos que consolidan la imputación por peculado, negociaciones incompatibles con la función pública y asociación ilícita.
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