La emergencia de la Escuela Alberdi: un éxodo de alumnos por la inacción estatal
Casi 60 días después del temporal de julio, la Escuela N°64 Juan B. Alberdi de La Criolla sigue sin dictar clases con normalidad. Esta situación ha provocado un preocupante éxodo de alumnos, mientras las autoridades no brindan soluciones definitivas.
Más de 60 días han transcurrido desde que un violento temporal azotó La Criolla el pasado 18 de julio, y la Escuela N°64 Juan B. Alberdi, emblema educativo de la localidad, permanece sumida en una situación de emergencia. A pesar del tiempo transcurrido y la clara necesidad, la comunidad educativa denuncia que las clases primarias aún no han podido retomar su ritmo habitual, dejando a cientos de alumnos en una precariedad académica que preocupa a toda la región.
La realidad en las aulas es desoladora: los estudiantes asisten apenas un día a la semana, con dos cursos por jornada, reubicados en el comedor y un pequeño jardín que milagrosamente se salvaron del desastre. El edificio principal sufrió daños estructurales severos, confirmados por arquitectos que visitaron el lugar la semana posterior al temporal, señalando «problemas de derrumbe» que exigen una refacción integral. Mientras tanto, el aprendizaje de los chicos se ve fragmentado y limitado, comprometiendo su futuro educativo.
La inacción oficial ya está mostrando sus consecuencias más dramáticas: un éxodo de alumnos ha comenzado, con padres desesperados trasladando a sus hijos a escuelas vecinas. Esta pérdida de matrícula es un golpe para una institución que supo albergar a más de 350 educandos en sus dos turnos, y que hoy ve cómo su comunidad se desintegra ante la falta de respuestas concretas. La ayuda recibida hasta el momento es mínima: solo algunos materiales de construcción donados por la CTM Salto Grande para reparar el techo, insuficiente para la magnitud del desastre.
La directiva de la escuela, Melina Pavón, y los supervisores escolares, como el Director Departamental Alejandro Ramírez, manifiestan estar buscando soluciones, pero señalan que las decisiones y los recursos «se toman más arriba». Si bien el municipio de La Criolla declaró la emergencia y gestionó un subsidio provincial aprobado, este no se ha transferido por «falta de recursos provinciales», una excusa recurrente que condena a la escuela. La diputada Carola Laner fue la única figura provincial en acercarse al pueblo en una oportunidad, sin que ello se tradujera en acciones tangibles.
La comunidad educativa vive con la angustia de un horizonte incierto. Con la refacción integral aún pendiente, y estimaciones que hablan de no menos de diez meses de obra si se comenzara ahora, el pesimismo se apodera de La Criolla. Los indicios sugieren que, incluso para el inicio del ciclo escolar de marzo de 2027, la Escuela Juan B. Alberdi podría seguir en la misma situación de abandono, una condena silenciosa para los niños y niñas de la región que claman por su derecho a la educación.
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