Grietas en la gestión Azcué: Renuncias, despidos y una grave denuncia por la privatización de residuos
La salida del Secretario de Gobierno Luciano Dell’Olio expone profundas fisuras en la administración de Francisco Azcué. Despidos masivos, una preocupante concentración de poder y una denuncia judicial por la contratación de VITSA marcan la ‘nueva etapa’ del gobierno local.
La Municipalidad de Concordia intentó vestir de ‘reorganización administrativa’ y ‘motivos personales’ la reciente renuncia del Secretario de Gobierno, Luciano Dell’Olio. Un comunicado oficial plagado de elogios y una llamativa aclaración sobre la ‘coincidencia política’ buscaron minimizar el impacto de la partida. Sin embargo, detrás de la cortina, se vislumbran los verdaderos motivos que sacuden los cimientos del gobierno de Francisco Azcué: despidos masivos, una preocupante concentración de poder y una denuncia judicial por la privatización de la recolección de residuos que alcanza a la primera línea de la gestión.
Dell’Olio no era un funcionario menor; fue concejal, presidió espacios en el radicalismo y fue clave en la construcción política que llevó a Azcué a la intendencia. Su salida, precedida por las de Alejandro López (Secretario de Servicios Públicos) y Lucas Fuscado (Subsecretario de Gobierno), todos vinculados al mismo sector político que acompañó al intendente desde sus inicios, no es un hecho aislado. Fuentes cercanas a la gestión señalan cortocircuitos por la política de ajuste sobre la planta municipal: Dell’Olio habría intentado negociar y poner límites a los despidos, pero el intendente se habría inclinado por la mano dura impulsada por el Secretario de Hacienda, Pablo Ferreyra, quien llegó con una lista de 150 empleados prescindibles.
La figura de Pablo Ferreyra emerge como eje central de esta reconfiguración de poder. Ex empleado bancario, habría llegado de la mano de un influyente empresario ligado al gobernador Rogelio Frigerio y al comercio de combustibles, quien también habría acercado a la consultora ‘Sociedad y Territorio’, ideóloga de la privatización de la recolección de residuos. Ferreyra no solo maneja los números, sino que acumula una gravitación creciente en las decisiones estratégicas de la gestión, desplazando a otros dirigentes y marcando el rumbo de las políticas de ajuste y privatización.
Pero la hipótesis más contundente sobre las fisuras en el gobierno de Azcué se relaciona directamente con la denuncia judicial por la contratación de VITSA Soluciones Ambientales. Todo arrancó con una cuestionada ‘emergencia ambiental’ en marzo, aprobada sobre tablas y en tiempo récord por el Concejo Deliberante con los votos oficialistas y aliados. La empresa, sin estar habilitada y sin pagar la tasa comercial, comenzó a operar apenas horas después, mediante una contratación directa por 3000 millones de pesos anuales. Videos que muestran camiones de VITSA ingresando a la ciudad la noche anterior a la votación en el Concejo Deliberante alimentan las sospechas de un proceso viciado.
El abogado Mariano Giampaolo presentó una denuncia penal que pide investigar una posible predeterminación de la contratación, una simulación del proceso administrativo y legislativo, y un eventual perjuicio patrimonial para las arcas municipales. La presentación, que detalla la presencia previa de infraestructura, personal y camiones de VITSA antes de contar con el marco legal, individualiza expresamente al intendente Francisco Azcué, al Secretario de Hacienda Pablo Ferreyra, al ex-secretario de Gobierno Luciano Dell’Olio, al ex-secretario de Servicios Públicos Alejandro López, al subsecretario Roberto Ramírez y a concejales oficialistas. Esta denuncia no solo explica la salida de Dell’Olio, sino que proyecta una sombra de sospecha sobre toda la primera línea de la gestión municipal, dejando en evidencia las graves fallas y la opacidad en la toma de decisiones clave para los concordienses.
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