Conflicto en Granja Tres Arroyos: Sindicatos rechazan indemnizaciones a la baja y exigen un plan real de reactivación
La primera audiencia de conciliación obligatoria entre Granja Tres Arroyos y los gremios Molineros y STIA dejó un claro rechazo a las propuestas empresariales. Los sindicatos exigieron la reincorporación de los trabajadores y un plan concreto para retomar la producción, en un conflicto que mantiene en vilo a cientos de familias.
La paralización de actividades y los despidos en la planta de Granja Tres Arroyos en Concepción del Uruguay llevaron a una primera audiencia de conciliación obligatoria, celebrada en Paraná. Durante más de dos horas, representantes de la empresa y de los Sindicatos de Trabajadores de Industrias de la Alimentación (STIA) y Molineros se vieron las caras, buscando una salida a una situación que impacta directamente en cientos de familias de la región. La instancia, dispuesta por la autoridad laboral provincial, busca retrotraer la situación al momento previo a las desvinculaciones, mientras las partes intentan acercar posiciones.
Uno de los puntos más ríspidos del encuentro fue la intención de Granja Tres Arroyos de encuadrar las desvinculaciones en el artículo 247 de la Ley de Contrato de Trabajo, que prevé el pago de una indemnización reducida al 50%. Esta propuesta fue categóricamente rechazada por los gremios. Los sindicatos argumentaron que la crisis no es generalizada en el sector avícola, sino una situación particular de la empresa, producto de decisiones propias, y que sus consecuencias no deben recaer sobre la espalda de los trabajadores.
Los representantes de los trabajadores no solo se opusieron a las indemnizaciones a la baja, sino que reclamaron un plan concreto y urgente para retomar las actividades y reincorporar a los empleados. Además, expresaron una profunda preocupación por los salarios adeudados y la incertidumbre de quienes, aún formalmente vinculados, permanecen sin tareas. En un movimiento significativo, el STIA presentó un escrito solicitando que se analice la eventual responsabilidad individual, subsidiaria e ilimitada de los socios gerentes y accionistas mayoritarios de la firma, buscando extender las responsabilidades patrimoniales ante los incumplimientos denunciados.
Del lado empresarial, Granja Tres Arroyos manifestó estar evaluando alternativas y manteniendo conversaciones con acreedores y potenciales inversores. Sin embargo, y esto fue un punto crucial para los gremios, durante esta primera audiencia no se presentó ningún plan concreto para normalizar el funcionamiento de las plantas. La falta de definiciones fue calificada por los sindicatos como una demora que dificulta las expectativas de una pronta reactivación.
Tras más de dos horas de intensas negociaciones, la autoridad laboral dispuso un cuarto intermedio y fijó una nueva audiencia para el viernes 28 de agosto a las 12 horas. Los sindicatos anticiparon que, de cara a ese encuentro, exigirán definiciones precisas y concretas por parte de la empresa, tanto respecto de la continuidad de los puestos de trabajo como de un esquema de pagos para afrontar los salarios y obligaciones pendientes. La situación de Granja Tres Arroyos mantiene en vilo a cientos de familias de Concepción del Uruguay, a la espera de una salida justa y real a este conflicto.
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