Robos Sistemáticos en la Costanera: Creciente tras creciente, el municipio paga por la ineficacia
Con cada subida del río Uruguay, ladrones aprovechan para saquear la Costanera de Concordia, llevándose cables y luminarias. La situación genera un gasto millonario para el municipio, que parece no encontrar soluciones efectivas para frenar el vandalismo.
Mientras el río Uruguay retrocede lentamente, la Costanera de Concordia revela, una vez más, las cicatrices de la desidia y la falta de control. María Pierini, directora del Ente Costanera, confirmó lo que ya es una triste constante: con cada creciente, delincuentes se valen de la situación para saquear el patrimonio público, robando metros de cables y luminarias, un botín fácil que se lleva con botes y a la vista de una aparente ineficacia.
La magnitud del problema es evidente. Pierini recordó que solo en una creciente anterior, el vandalismo se cobró 200 metros de cable y más de 24 lámparas de 70, elementos que calificó de “muy caros” y que representan un “gasto enorme” para las arcas municipales. Esta cifra no incluye la evaluación de la última subida del río, cuya cuantificación aún está pendiente, pero que se presume igualmente elevada. La funcionaria expresó su “mal humor” y “bronca” ante hechos que obligan al personal a reponer constantemente lo sustraído, un ciclo frustrante y costoso que se repite sin fin.
Pese a la recurrencia de los robos, las medidas de prevención parecen ser insuficientes o ineficaces. Pierini mencionó el trabajo de la Guardia Urbana, pero admitió sus limitaciones: “No es mucho lo que pueden hacer, pobres, porque esto está sobre el agua”, señaló. La asistencia de Prefectura, solicitada “la semana pasada para que pasen de vez en cuando con el gomón”, tampoco es una solución estructural, ya que “nosotros con Prefectura no tenemos ningún contrato como para exigirles que hagan muchos procedimientos”. Los delincuentes, según la misma funcionaria, aprovechan la ausencia de personal en el sector, actuando con total impunidad.
Mientras tanto, el Ente Costanera se concentra en la titánica tarea de recuperar el paseo tras el descenso del río, que aún se mantiene a ocho o diez metros de su nivel habitual. La limpieza del Arroyo Manzores ya avanzó, y se trabajó en los sanitarios más afectados, aunque las cloacas siguen atascadas por el barro. Sin embargo, persisten problemas como el atraso en el corte de pasto y la necesidad de limpiar las calles bajas, que Pierini recomienda no transitar debido al barro que podría “romper las calles”, evidenciando la fragilidad de la infraestructura tras cada evento.
La situación en la Costanera de Concordia es un reflejo de una problemática más profunda: la incapacidad de las autoridades locales para proteger un espacio vital para la ciudad y su economía. Con cada creciente, no solo se pierde infraestructura, sino también la confianza en una gestión que, hasta ahora, solo ha demostrado una frustrante repetición de hechos y gastos, sin soluciones definitivas que garanticen la seguridad y el cuidado de los bienes públicos para todos los concordienses.
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