La Concordia vacía en el centro, atestada en los márgenes: el brutal impacto del nuevo Estacionamiento Medido
El lunes marcó el inicio del Estacionamiento Medido con una suba tarifaria del 400% al 500%, generando un éxodo de vehículos de la zona céntrica. Calles antes saturadas lucen semivacías, mientras los alrededores se colapsan por automovilistas que buscan evadir el costo.
El pasado lunes 8 de junio, la ciudad de Concordia amaneció con un renovado y controvertido sistema de Estacionamiento Medido (EM), implementado en dos zonas diferenciadas del radio céntrico. A pesar de algunas demoras iniciales en la carga de la aplicación para registrarse o añadir crédito, la principal consecuencia se hizo sentir de inmediato y a la vista de todos: las cuadras con cordones verdes, indicando el servicio medido, presentaban un inusual vacío, mientras que las calles aledañas, fuera del alcance del cobro, se vieron completamente atestadas de vehículos. La explicación es una sola y directa: el drástico incremento en la tarifa, que pasó de $100 a cifras que oscilan entre los $455 y $596 por hora, impulsó a una gran mayoría de automovilistas a buscar alternativas gratuitas.
La concejal Claudia Villalba (PJ) recorrió la zona y confirmó lo evidente: “Fue muy abrupto de $100 a casi $600 en este momento, por más que digan que estaba desfasado”, expresó la edil. Villalba remarcó que, incluso en un día de lluvia, cuando los concordienses suelen optar por el auto, la zona medida lucía desierta. Para la concejal, la decisión de estacionar lejos no es por falta de voluntad de pago, sino por la imposibilidad: “Realmente estamos viviendo una situación económica terrible en la ciudad de Concordia y en todo el país. La gente no puede pagar”. La situación golpea la “frágil economía del concordiense”, donde “todo suma” en un contexto de precios crecientes.
Esta medida, según la concejal, podría generar graves consecuencias para el alicaído comercio local. Villalba alertó que los vecinos podrían optar por comprar en zonas más alejadas o recurrir a plataformas online, “poniendo obstáculos para que la gente venga a comprar en los comercios del centro o en las calles adyacentes”. La crítica se agudiza al recordar que el municipio desarrolló la aplicación de manera integral, eliminando a una empresa intermediaria que se llevaba parte de las ganancias. “¿Dónde está el beneficio? Si se quita a una empresa intermediaria que se llevaba un porcentaje, ahora no está más, pero se incrementa. ¿Por qué este incremento? No tiene ningún motivo. Siempre estamos dañando a los contribuyentes concordienses, a los que el bolsillo no les da más”, cuestionó Villalba, dejando entrever un posible afán recaudatorio detrás de la decisión.
Las voces de disenso se multiplican. Carmen Gómez Hernández, de la agrupación Convicción Peronista, cuya propuesta de modificar los valores fue presentada la semana pasada ante un aumento del 400% al 500% respecto a diciembre pasado, señaló que la masiva ocupación de calles aledañas era “de esperarse”. Gómez Hernández criticó que el Ejecutivo no previó el “impacto a los bolsillos de los trabajadores” y remarcó la total ausencia de debate sobre las tarifas con los sectores involucrados. El presidente del Centro de Comercio, Industria y Servicios de Concordia (CCISC), Adrián Lampazzi, ya había manifestado hace días que no fueron consultados y que veían la medida “de afuera”, reforzando la percepción de una decisión unilateral.
Lampazzi, en sintonía con las preocupaciones, destacó la “fuerte recesión del comercio minorista” que atraviesa Concordia. Si bien el Estacionamiento Medido tiene como objetivo propender a la rotación vehicular en beneficio de los clientes, la implementación actual parece lograr el efecto contrario, disuadiendo la concurrencia al centro. La falta de consulta, la abrupta suba tarifaria en un contexto económico recesivo y la nula explicación sobre el destino de los fondos generados por el sistema, plantean serias dudas sobre los verdaderos objetivos de la medida, alimentando la idea de un “afán recaudatorio” por parte del municipio, sin tener en cuenta la ya castigada economía de los concordienses.
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