Comercio de Concordia en Crisis: Advierten que el Alivio Fiscal Provincial es un Gesto Insuficiente
Si bien el sector celebra la “señal política” del gobierno provincial al reconocer la compleja situación, las medidas anunciadas para monotributistas son consideradas apenas un paliativo. La exención de Ingresos Brutos y el subsidio eléctrico son “relevantes” en el discurso, pero no cambiarán una ecuación de quebranto en el comercio local.
El anuncio del gobierno provincial de eximir de Ingresos Brutos a monotributistas categorías A, B y C, sumado a un subsidio en la tarifa eléctrica, ha sido recibido con una doble lectura en Concordia. Adrián Lampazzi, presidente del Centro de Comercio, Industria y Servicios de Concordia (CCISC), destacó a este medio que lo más importante es que “el gobierno provincial admite que el comercio está en crisis”, un mensaje que las cámaras empresariales venían transmitiendo. Sin embargo, advirtió de inmediato que estas acciones no cambiarán la crítica ecuación económica que enfrentan los pequeños y medianos comercios, muchos de los cuales “están quedando en el camino”, en una situación que calificó como “muy complicada”.
La señal es valorada, en parte por su simbolismo, ya que “desde hace tres décadas” solo se ha hablado de aumentar Ingresos Brutos. No obstante, al analizar el impacto concreto, la voz del comercio local es contundente: el alcance de la exención se limita a las categorías más bajas del monotributo, y el ahorro estimado de $9.000 o $10.000 mensuales es “no relevante”. Lampazzi calificó a Ingresos Brutos como el “peor impuesto”, un gravamen acumulativo que se aplica “por cada mano que pasa un producto o un insumo” y distorsiona la economía, afectando la competitividad del comercio local frente a la mercadería externa que no soporta la misma carga en sus etapas de fabricación.
En cuanto al subsidio en la tarifa eléctrica, que podría significar un ahorro de hasta $8.000, la perspectiva no es más optimista. Para el CCISC, este monto “no va a hacer la diferencia” en un contexto donde el sector clama por una “tarifa justa” para pymes, incluyendo a los responsables inscriptos. Se cuestiona especialmente la categoría T1G, utilizada por la mayoría de los comercios chicos y diseñada inicialmente para viviendas familiares con uso comercial. Lampazzi explicó que esta tarifa, que encarece el KW/h a medida que aumenta el consumo, es “inviable” según especialistas, pero se mantiene porque beneficia a empresas como ENERSA, sin contemplar necesidades específicas como el uso de aire acondicionado en verano.
La preocupación del CCISC se extiende a la falta de medidas complementarias a nivel nacional que atiendan las particularidades de las pymes. Mientras se habla de “récords de consumo” a nivel país, el comercio físico local no los percibe, sufriendo la creciente competencia de la venta online, un fenómeno que se observa cada vez más en Concordia. Lampazzi sentenció que, si bien se valoran los canales de diálogo con la Secretaría de Comercio provincial —que mantiene conversaciones con las entidades desde el año pasado—, las medidas tomadas son “muy macro” y benefician a grandes empresas, dejando a las pymes sin “anestesia” ante reformas económicas profundas. El presidente del CCISC concluyó que el precio a pagar por la espera es demasiado alto, arriesgando la desaparición de las pymes que, en Concordia, son el principal sostén del empleo, en un escenario donde la caída de la recaudación municipal limita aún más las opciones de ayuda local.
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