Concordia a oscuras: Una obra clave de US$ 3.5 millones, ignorada por ENERSA, habría evitado el colapso
Concordia vivió este sábado uno de los apagones más prolongados y devastadores de su historia reciente, dejando a miles de hogares y comercios sin electricidad ni agua por más de doce horas. Fuentes técnicas expertas aseguran que una obra de infraestructura, proyectada hace más de una década y valorada en 3,5 millones de dólares, habría prevenido esta crisis energética.
La ciudad de Concordia se vio sumida en la oscuridad y el caos este sábado tras un corte de energía que se extendió por más de 12 horas, afectando a miles de usuarios, paralizando el comercio y dejando sin agua a gran parte de la población debido a la interrupción de las bombas de EDOS. La falla se originó a las 3:06 de la madrugada cuando las tres líneas de alta tensión de 132 kV que abastecen a la estación transformadora de ENERSA salieron de servicio casi simultáneamente. La caída de árboles afectó las dos líneas provenientes de Salto Grande, mientras que una rama impactó un aislador de la tercera línea que llega desde San Salvador, desencadenando un colapso total del sistema.
La recuperación del servicio se demoró significativamente, requiriendo incluso el uso de drones por parte de personal de Salto Grande para localizar una de las fallas críticas. Sin embargo, la verdadera tragedia subyacente, según técnicos consultados, es la inacción de ENERSA. Una obra de ampliación en la subestación Salto Grande, proyectada hace más de una década y con un costo estimado de 3,5 millones de dólares, habría independizado las dos líneas de 132 kV que conectan Salto Grande con Concordia. Actualmente, ambas líneas comparten un “punto único de vulnerabilidad” en su origen, lo que significa que una falla en una puede comprometer a la otra, tal como sucedió.
La explicación histórica de la falta de recursos para esta inversión, que se estimaba en 18 meses de ejecución, pierde todo sustento frente a los datos financieros de la empresa provincial. Una investigación de DIARIOJUNIO reveló que ENERSA cerró el ejercicio 2024 con un superávit superior a los 42.000 millones de pesos, equivalentes a unos 40 millones de dólares. En ese mismo período, el Valor Agregado de Distribución (VAD) de la tarifa, que debería cubrir costos operativos e inversiones, registró aumentos superiores al 600%. La inversión necesaria para la obra en Salto Grande, que habría evitado el apagón, representa menos del 10% de esas ganancias.
Con el dinero disponible y tarifas en constante aumento, las excusas previas para la postergación de esta obra clave ya no son válidas. Si bien en un principio hubo diferencias entre ENERSA y TRANSNEA sobre el financiamiento, y luego se apeló a la falta de recursos por congelamiento tarifario, el escenario actual muestra una empresa con ganancias millonarias que elige no invertir en infraestructura crítica para la estabilidad del servicio. Este prolongado apagón no fue un accidente inevitable, sino la consecuencia directa de una desidia empresarial que Concordia pagó con horas de incertidumbre y pérdidas económicas, evidenciando una preocupante falta de compromiso con la calidad del servicio que los ciudadanos abonan.
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