El Ciudadano Concordia

Noticias para los que vivimos acá, no para los que nos gobiernan

El Ciudadano Concordia

Noticias para los que vivimos acá, no para los que nos gobiernan

Uncategorized

Concordia en Alerta: La Caída del Consumo Masivo Supera la Crisis de 2001

El cierre de una sucursal histórica de supermercado local expone la brutal crisis que atraviesa el consumo masivo en Concordia. Empresarios del rubro advierten que la situación actual es incluso más grave que la vivida en 2001, con ventas en picada y una competencia desleal que amenaza a los negocios formales.

El cierre definitivo de la sucursal de Supermercado La Bodega en calle Las Heras, un comercio con raíces en la ciudad desde mediados de los 90, no es un hecho aislado. Es el reflejo más crudo de una retracción del consumo masivo que, según Laura Kobrinsky, presidenta del Centro de Autoservicios y Supermercados de Concordia y dueña de la cadena Modelo, está viviendo su peor momento. “Nunca una situación donde hayamos tenido que achicar tanto la estructura… Es una crisis mucho más aguda que la de 2001”, sentenció Kobrinsky, quien lleva 39 años al frente de su firma.

La preocupación se profundiza al analizar los números locales. Si bien la caída de ventas es una realidad nacional, Concordia presenta un “pico de caída” que supera el 10% interanual medido en unidades. Esta cifra posiciona a la ciudad y a Entre Ríos con una “performance más desfavorable” en comparación con otras zonas del país. Para los empresarios formales, sostener las empresas y, con ellas, los puestos de trabajo de sus colaboradores, se ha vuelto una tarea que exige «agudizar la imaginación» en un escenario de extrema incertidumbre.

Javier Fratichelli, uno de los dueños de La Bodega, corroboró esta sombría realidad al detallar los motivos del cierre. La decisión no fue por un único factor, sino una combinación fatal: la imposibilidad de aumentar las ventas un 100% para cubrir gastos o, en su defecto, reducirlos a la mitad. Los costos fijos y variables, como cargas sociales, impuestos que suben “muchísimo más” que la inflación y los gastos bancarios por descubiertos, hicieron inviable la operación. Además, la competencia con comercios mayoristas por «múltiples factores» se tornó inabordable. De los seis empleados que tenía la sucursal, cuatro fueron indemnizados y dos reabsorbidos en otra sede, aunque Fratichelli admitió que «la ve difícil» para sostenerlos.

Frente a esta coyuntura, los hábitos de consumo de los concordienses han virado drásticamente. Kobrinsky observa que los clientes han abandonado las compras grandes para realizar adquisiciones diarias, llevando solo lo estrictamente necesario. La capacidad de «tentarse» con artículos adicionales ha desaparecido. Las promociones, antes herramientas ocasionales para traccionar ventas, se han convertido en una constante en todos los supermercados, con clientes «expertos» que planifican sus compras para estirar el dinero hasta fin de mes y buscan marcas más económicas.

Sin embargo, uno de los reclamos más enfáticos de la presidenta del Centro de Autoservicios y Supermercados de Concordia apunta a la informalidad. “Hay muchísimos comercios que están totalmente al margen de lo que es la ley, el pago de impuestos, y eso realmente nos compromete a los que somos formales y pagamos”, denunció. Esta evasión masiva, además de generar una competencia desleal brutal, significa “plata que no ingresa a la ciudad, a la provincia, que no vuelve a los colegios, a los hospitales”, poniendo en riesgo no solo a los comercios que declaran toda su facturación, sino al bienestar de toda la comunidad.

Fuente: ver nota original

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *