Concordia en alerta: La preocupación de Salto por El Niño nos interpela
Las autoridades de Salto, Uruguay, han iniciado un plan de emergencia ante la previsión de un fenómeno de El Niño de “fuerte intensidad” que podría generar una creciente extraordinaria del río Uruguay, superando los niveles de 2015. Este escenario revive la inquietud en Concordia, donde nuestro intendente ya había advertido sobre la posibilidad de inundaciones significativas en los próximos meses.
La orilla oriental del río Uruguay se prepara para lo peor, y su alarma resuena con fuerza en Concordia. Con un 80% de probabilidad, los informes técnicos nacionales e internacionales alertan sobre un fenómeno de El Niño de «fuerte intensidad» durante octubre, noviembre y diciembre, proyectando que el río Uruguay podría superar el pico de 16,33 metros registrado en diciembre de 2015. Esta perspectiva, que ya había sido señalada como una posibilidad por el intendente Francisco Azcué para nuestra ciudad, obliga a mirar con atención las acciones preventivas que se toman en el departamento de Salto.
El intendente de Salto, Carlos Albisu, ha sido enfático: los expertos coinciden en que la próxima creciente podría ser incluso mayor que la de 2015, la más grande desde 1959, cuando más de 6.500 personas debieron ser evacuadas en esa ciudad. Lejos de buscar generar pánico, Albisu y el coordinador del CECOED local, Aquiles Mainardi, han puesto en marcha un operativo de anticipación, priorizando la preparación del departamento ante un escenario crítico.
Las medidas adoptadas en Salto son concretas y urgentes. Ya se trabaja en la preparación de refugios, la provisión de alimentos, medicamentos, asistencia sanitaria y una compleja logística. Las estimaciones de evacuados parten de una base de mil personas, y el propio Albisu calificó de «irresponsable» esperar un número menor a 600. Se prevén al menos tres centros de evacuación oficiales, y se ha instado a las familias con viviendas en zonas de riesgo a buscar alternativas de resguardo. La preocupación se extiende también a los anegamientos en barrios internos y el posible aislamiento de localidades del interior, previendo incluso el uso de drones para el traslado de medicinas y helicópteros para emergencias médicas.
El compromiso de Salto con la prevención es tal que han comenzado a postergar actividades masivas, incluyendo festejos por el 270º aniversario del departamento, para concentrar todos los esfuerzos en esta tarea. Albisu, con una claridad que debería servir de ejemplo, insistió en que «nadie puede asegurar que las previsiones se cumplirán en su escenario más severo», pero ante la contundencia de los informes, «seríamos irresponsables si no nos preparáramos». Esta postura, que privilegia la vida y la seguridad de los ciudadanos por encima de cualquier otra consideración, plantea un interrogante sobre la capacidad de respuesta y la planificación preventiva de nuestras propias autoridades ante un riesgo compartido y tan inminente.
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