Concordia sin timón político: El gabinete de Azcué reorganiza las fichas menores, pero ignora la crisis mayor
El intendente Francisco Azcué oficializó movimientos en las segundas líneas de su gabinete, pero mantiene acéfala la clave Secretaría de Gobierno desde hace una semana. Este vacío de poder político se da en un momento de máxima tensión interna, agravado por la reciente desvinculación de un centenar de empleados municipales.
Mediante el Decreto N° 573/2026, el intendente Francisco Azcué concretó esta semana una serie de reacomodamientos en su gabinete, aceptando formalmente la renuncia de Lucas Fuscado a la Subsecretaría de Gobierno. En su lugar, asumió Facundo Spinelli, quien desde el 24 de junio dejó la presidencia del Ente de Desarrollo Aerocomercial (E.D.A.A.C.) para ocupar esta nueva función. Este mismo ente quedó ahora bajo la órbita de Sebastián Arístide, un funcionario ya conocido por su ‘multifacética’ acumulación de cargos, quien asumirá ‘sin liquidación de cargo’ la conducción de la terminal aérea local, una asignación que llega apenas dos meses después de un ‘reordenamiento’ previo.
Pero el verdadero foco de la inestabilidad política en Concordia no reside en estas segundas líneas, sino en la Secretaría de Gobierno, que permanece vacante desde hace una semana. La salida intempestiva de Luciano Dell’Olio dejó un hueco enorme, ya que era uno de los funcionarios de mayor peso político de la gestión, actuando como principal articulador entre el Ejecutivo, el Concejo Deliberante, los gremios y otros actores institucionales. La demora en designar un reemplazante para esta figura de máxima confianza de Azcué se ha tornado llamativa, con un hermetismo absoluto sobre posibles nombres.
Si bien la Ley de Municipios de Entre Ríos y el estatuto orgánico local no imponen un plazo para reemplazar a un secretario, dejando la designación a la facultad discrecional del jefe comunal, la ausencia de un jefe de gabinete de facto no pasa desapercibida en el plano político. Mientras Azcué puede subrogar funciones para el ‘papelerío diario’, en el Palacio Municipal se comenta que ya no quedan personas de su ‘máxima confianza’. La dilación no es una irregularidad administrativa, pero sí un claro síntoma de la crisis de conducción política.
La acéfalía en un puesto tan estratégico cobra mayor relevancia al coincidir con la reactivación de un nuevo frente de conflicto. Esta semana, la gestión avanzó con el despido de alrededor de un centenar de empleados municipales, una medida que, lejos de aplacar los ánimos, habría tensionado al máximo el clima interno del Ejecutivo. Precisamente, esta drástica decisión habría sido el detonante de la renuncia de Dell’Olio, quien, según trascendidos, se habría manifestado en desacuerdo con los despidos. Quien finalmente ocupe su silla, se verá obligado a manifestarse en sintonía con las ‘duras decisiones’ del presidente municipal.
Con las movilizaciones gremiales que se avecinan y un clima interno fracturado, la pregunta que resuena es crucial: ¿quién asumirá ahora el rol de mediador que Dell’Olio desempeñaba, mientras el intendente parece observar la situación desde la distancia? La vacancia de la Secretaría de Gobierno en un escenario de creciente tensión no solo revela un problema de nombres, sino una preocupante falta de conducción en uno de los espacios clave de articulación política del Ejecutivo municipal de Concordia.
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