Crisis de PAMI en Concordia: Sanatorio confirma el fin de convenio y advierte un «colapso» hospitalario
Desde el 1° de septiembre, el Sanatorio Concordia dejará de recibir nuevos pacientes de PAMI, una decisión que impacta directamente a unos 15.000 jubilados de la ciudad. La institución privada alertó que el masivo traslado de la demanda al sistema público lo llevará al colapso, que ya se encuentra sobrecargado.
El Sanatorio Concordia ha confirmado la finalización de su convenio con PAMI a partir del próximo 1° de septiembre, una medida que deja a unos 15.000 afiliados de la ciudad con incertidumbre sobre su atención médica. La institución, a través de su presidente Andrés E. Lemesoff, explicó que la decisión fue comunicada el 26 de junio, tras más de diez meses de reclamos por un atraso arancelario del 130%, situación que PAMI luego difundió a los servicios de emergencia de la ciudad.
Según el Sanatorio, los valores abonados por PAMI acumulan ese dramático atraso del 130%, generando un déficit operativo mensual que hace inviable la continuidad de la prestación bajo las condiciones actuales. Durante este prolongado período de conflicto, se realizaron múltiples gestiones, incluyendo cartas documento, reuniones y medidas de fuerza, sin que se recibiera “una sola propuesta viable acorde a la problemática actual”. Ante la falta de respuestas y tras considerar agotadas las instancias de diálogo, el Sanatorio comunicó la rescisión por “exclusiva culpa del Instituto”.
Las gestiones para evitar la ruptura fueron infructuosas. La institución relató que, si bien se lograron reuniones a nivel local, una audiencia clave con autoridades de PAMI Central en Buenos Aires, pautada para el 6 de agosto, fue suspendida 24 horas antes y nunca se reprogramó. Los directivos del Sanatorio lamentaron: “Consideramos que no tuvimos ni el espacio ni los interlocutores válidos por parte del Instituto para al menos debatir o buscar soluciones”, criticando además el funcionamiento centralizado del organismo que, a su juicio, deja al interior del país en completa desventaja por la falta de capacidad resolutiva de las oficinas locales.
Además de la problemática arancelaria, el Sanatorio Concordia realizó un fuerte cuestionamiento al funcionamiento general de la red de prestaciones de PAMI. Denunció desdoblamientos y demoras en los pagos, dificultades en la entrega de prótesis, marcapasos y medicamentos oncológicos, problemas con autorizaciones quirúrgicas y topes en estudios diagnósticos. Estos inconvenientes, según la institución, han generado demoras innecesarias en las altas y tratamientos de pacientes, afectando directamente la calidad y oportunidad de la atención.
La principal advertencia de la institución privada se centra en el impacto inminente sobre el sistema público de salud de Concordia. El Sanatorio sostuvo que el “deterioro” que atraviesa la red de PAMI será trasladado a los hospitales públicos de la ciudad a partir del 1° de septiembre. “Este deterioro a partir del 1/9/26 [sic, probable error en fuente, debería ser 1/9] será transferido al sistema público de Concordia, el cual normalmente se encuentra sobrecargado, y en unos días con total seguridad colapsado”, alertó. Esta preocupación surge luego de que PAMI indicara a los servicios de emergencia que los hospitales Masvernat y Felipe Heras deberán absorber la demanda, destinando el primero a patologías de alta complejidad y el segundo a mediana y baja, lo que pone al límite la ya exigida infraestructura sanitaria local. La directora de PAMI Concordia, Karina Bernardi, se excusó de hacer declaraciones mientras el convenio siga vigente, hasta el 31 de agosto.
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