Crisis en Concordia: El Peronismo Retoma la Agenda y Alerta sobre el Futuro de la Ciudad
Enrique Cresto y Guillermo Michel, junto a Juan José Bahillo, reactivaron su agenda en Concordia, alertando sobre la crítica situación económica y productiva que atraviesa la ciudad. Tras reuniones con sectores clave, el peronismo anticipa una «herencia muy difícil» si regresa al gobierno en 2027, señalando un profundo deterioro en servicios y el entramado productivo.
El peronismo local ha comenzado a articular sus movimientos con la mirada puesta en las elecciones de 2027, con figuras como el exintendente Enrique Cresto y el diputado nacional Guillermo Michel retomando una activa agenda territorial en Concordia. Acompañados por el diputado provincial y exsecretario de Agricultura de la Nación, Juan José Bahillo, el enfoque principal de estas jornadas se centró en la producción y la urgencia de reconstruir el maltrecho entramado económico de la ciudad. La recorrida inicial incluyó visitas a empaques citrícolas, quintas y encuentros con la Cámara de Exportadores y la Federación del Citrus.
El diagnóstico recabado en estas reuniones fue unánime y preocupante: los productores locales enfrentan una dura realidad marcada por la caída de precios, costos en alza y una evidente falta de competitividad. La queja recurrente, según los propios dirigentes, es la ausencia de un Estado que “no aparece”. El diputado Michel fue tajante al afirmar que “el sector productivo está solo frente al mercado”, destacando la inacción estatal ante un escenario de costos crecientes, un dólar atrasado y una abrupta caída de los precios internacionales que castiga a las economías regionales.
Enrique Cresto no dudó en calificar la situación de la ciudad como “crítica”, alertando que si el peronismo asume nuevamente el gobierno en 2027, deberá enfrentar “una herencia muy difícil”. El exintendente fue explícito al describir un panorama desolador: “Concordia no puede seguir perdiendo tiempo. Cuando nos toque asumir, vamos a recibir una ciudad con problemas estructurales profundos, con servicios deteriorados, con obras paralizadas y con un tejido productivo que necesita respuestas urgentes”. La falta de políticas activas, según Michel, está dejando una “economía quebrada, sin empleo de calidad y sin capacidad de consumo”.
La crisis de la citricultura, pilar económico de la región, fue analizada en detalle por Bahillo, quien reveló que la caída del precio del jugo concentrado —de 6.000 a 2.000 dólares la tonelada— sumada al aumento de los costos logísticos, está llevando al sector “a trabajar a pérdida”. Los testimonios recogidos en la recorrida dibujaron un cuadro de fuerte deterioro: precios que no cubren los costos, cierres de fábricas, pérdida de empleo industrial, comercios vacíos y locales cerrados en la peatonal, y un endeudamiento creciente que asfixia a familias y pequeños emprendedores.
Ante este panorama, Cresto esbozó los ejes para una eventual reconstrucción: producción, empleo y una sólida articulación público-privada, urgiendo por “un liderazgo político que vuelva a poner en marcha la rueda del desarrollo”. En sus palabras, “Concordia siempre vivió de su empuje, del comercio y de la industria. No es una ciudad que dependa del Estado. Cuando hay políticas que acompañan, crece; cuando no las hay, cae sin piso”. La presencia conjunta de los tres dirigentes funciona como la señal de largada del peronismo en la ciudad, quienes confirmaron la continuidad de las reuniones para elaborar un diagnóstico común y un plan de desarrollo, anticipando que “no podemos esperar a diciembre de 2027 para empezar a trabajar”.
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