La planta de agua de Concordia: tres años de parálisis y un cruce de acusaciones en el Concejo
La nueva Planta de Agua de Obras Sanitarias, con más del 90% de avance, lleva tres años sin ser terminada, convirtiéndose en un símbolo del estancamiento de obras clave para Concordia. La situación generó un encendido debate en el Concejo Deliberante, donde la oposición exigió explicaciones y el oficialismo se defendió con críticas a gestiones pasadas y la falta de fondos nacionales.
La esperada nueva Planta de Agua de Obras Sanitarias, una infraestructura vital para garantizar el abastecimiento de Concordia, permanece paralizada desde 2023, a pesar de contar con más del 90% de su construcción finalizada en diciembre del año pasado. Esta situación, que se extiende por tres años, ha reavivado el malestar en la ciudad y llevó al bloque del Partido Justicialista (PJ) en el Concejo Deliberante a presentar un pedido de informes, exigiendo explicaciones sobre la falta de avances y los recursos necesarios para concluirla.
El concejal Jorge Mendieta, quien asumió su banca recientemente, fue el impulsor del reclamo opositor. Mendieta recordó las promesas del gobernador Rogelio Frigerio, quien en una visita a la ciudad en septiembre de 2025, aseguró que las obras se retomarían y estarían concluidas en 12 meses. «Hoy estamos en ese plazo, pero la obra ni siquiera se reinició», sentenció el edil, señalando el incumplimiento. Además, mencionó el reciente anuncio de mayo de este año por parte del mandatario provincial, que fijaba fines de 2026 como nueva fecha de finalización, un plazo que Mendieta también puso en duda dada la magnitud y avatares de este tipo de proyectos.
El concejal peronista hizo un repaso por la historia del abastecimiento de agua en Concordia, recordando que en 2015, bajo la intendencia de Enrique Cresto, la ciudad enfrentaba problemas de escasez en 40 barrios durante el verano, lo que motivó la construcción del acueducto Roca y la realización de perforaciones. Mendieta criticó duramente el «desinterés» de la actual gestión por completar los trabajos ya iniciados, no solo en la planta de agua, sino también en otras infraestructuras clave como las cloacas del Barrio Golf, las estaciones de bombeo de agua servida –muchas de ellas no funcionando, dejando ríos de cloacas a cielo abierto– y la licitación de la planta de tratamiento de líquidos cloacales, también estancada.
El debate no tardó en escalar. Mendieta defendió la búsqueda de financiamiento nacional, rebatiendo la postura del intendente Francisco Azcué, quien calificó de «mendigar plata a Buenos Aires» estas gestiones. «Es un concepto muy erróneo, ya que cuando se consiguen fondos en Nación o en Provincia estamos recuperando el 70% de los impuestos de los concordienses», acotó. Desde el oficialismo, la concejal Silvina Ovelar (Juntos por Entre Ríos) respondió que «Nación ha cortado el dinero, no está», y responsabilizó a las gestiones anteriores, incluyendo al exintendente Cresto y al propio Mendieta en Obras Sanitarias, por no haber concluido la obra cuando el gobierno nacional era afín.
La titular del bloque oficialista, Celeste Fuscado, secundó a Ovelar con ironía, cuestionando la labor de Mendieta en pasadas gestiones y la «cantidad de barrios, de casas, de gente, que encontramos sin agua y sin cloacas». Asimismo, Ovelar añadió que se colocaron «más de 15 tanques de agua en los barrios porque no había una sola canilla», a lo que Mendieta retrucó que Azcué solo había colocado «cuatro o cinco tanques» el año pasado. Por su parte, la concejal de La Libertad Avanza, Yaiza Pessolani Bechet, se limitó a recordar que la obra, iniciada en 2017 y proyectada para 2020, tampoco fue terminada por Cresto, pero omitió pronunciarse sobre la decisión del gobierno nacional actual de no girar fondos. Finalmente, la presidenta del bloque PJ, Carolina Amiano, recordó que la Nación adeuda 3.000 millones de pesos para la planta y cuestionó el costo de la alianza del gobernador Frigerio con un gobierno nacional que no gira recursos a la provincia.
Mendieta, sin amilanarse, insistió en que solo resta un 5% para la finalización de la planta de agua y emplazó al intendente Azcué, por su afinidad con La Libertad Avanza, a gestionar los fondos necesarios. Defendió su gestión y comparó las soluciones actuales de tanques con las de la década del 80, afirmando que la situación de hoy, con obras clave paralizadas y la escasez de agua como amenaza latente, exige una acción decidida que va más allá de la confrontación política en el recinto. La falta de culminación de esta obra estratégica sigue siendo un dolor de cabeza para los concordienses, que observan cómo promesas y fondos se diluyen en un mar de acusaciones cruzadas.
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