La Provincia impone un cargo millonario por una obra eléctrica de hace una década, oculto en tu boleta de luz
El Ente Provincial Regulador de la Energía (EPRE) aprobó una actualización tarifaria que incluye un cargo significativo para financiar la Estación Transformadora 500/132 kV Gran Paraná. Este “canon” de más de 459 millones de pesos mensuales será abonado por los usuarios entrerrianos hasta el año 2044, sin figurar como un ítem específico en sus facturas.
A partir de este mes de julio, los entrerrianos verán reflejado en sus facturas de luz un nuevo cargo que, según informes técnicos, se incorpora de manera poco transparente. Aunque el EPRE lo presenta como parte de los costos operativos del sistema eléctrico, en realidad se trata de un «canon millonario» destinado a solventar una obra de infraestructura que fue inaugurada hace casi diez años, generando un manto de dudas sobre la legitimidad y la forma de su cobro.
La Resolución Nº 88/26 del organismo provincial estableció la incorporación de este canon mensual, fijado en 323.046,95 dólares y ajustado según la cotización oficial de la divisa estadounidense. Esta cifra, que actualmente equivale a unos 459 millones de pesos cada mes, se trasladará directamente al cuadro tarifario y se cobrará a los usuarios durante un extenso periodo de 221 meses, proyectándose su finalización recién para agosto de 2044. Un costo fijo que los ciudadanos de Concordia y el resto de la provincia deberán asumir por más de dos décadas.
Lo más polémico radica en que la Estación Transformadora Gran Paraná no es una obra nueva ni de reciente finalización. Su financiación se concretó a través de un préstamo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en 2008, y fue habilitada en 2015. La justificación para su cobro actual radica en que su vinculación completa con la Estación Paraná Norte, condición indispensable para activar el mecanismo de recupero previsto, recién se concretó entre fines de 2023 y principios de 2024. Cabe recordar que el Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE) había establecido un canon anual cercano a los 5 millones de dólares por veinte años, a distribuirse entre Entre Ríos y Santa Fe, y que una primera etapa de cobro fue suspendida, devolviéndose unos 6 millones de dólares al Tesoro provincial por no estar la obra técnicamente completa.
Pero más allá del cuestionamiento sobre el momento y la necesidad de este cobro, la principal crítica se centra en la flagrante falta de transparencia. Según los informes, el canon no figurará como un concepto detallado en las boletas de luz que permita a los usuarios identificar qué están pagando por esta obra. En cambio, será diluido y absorbido dentro de los costos de transporte, reflejándose de forma genérica en el cargo fijo de conexión. Esta práctica contraviene la normativa provincial vigente que exige discriminar los distintos cargos tarifarios, privando a los usuarios de la información esencial sobre el origen de los montos que abonan.
Esta medida representa una carga económica significativa para los hogares entrerrianos, que verán cómo sus facturas se engrosan por una obra de infraestructura financiada y habilitada hace años, y cuyo cobro se implementa de manera opaca. El Ciudadano Concordia continuará monitoreando esta situación que afecta directamente el bolsillo de los vecinos y la transparencia en la gestión de los servicios públicos.
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