Mesa política ante la crisis de Granja Tres Arroyos: Duras críticas al Estado y a las importaciones
La crítica situación que atraviesa Granja Tres Arroyos, con 900 despidos en Concepción del Uruguay, motivó la conformación de una mesa sectorial en Entre Ríos. Dirigentes políticos del PJ, sindicalistas y empresarios avícolas se reunieron para buscar soluciones y cuestionaron duramente la inacción estatal y la política de importaciones.
La profunda crisis que golpea a Granja Tres Arroyos, con su consecuente impacto social en Concepción del Uruguay, llevó a la conformación de una mesa sectorial en la sede de la CGT. El encuentro, impulsado por dirigentes del PJ y con la participación de representantes sindicales y empresarios avícolas, tuvo como objetivo visibilizar el conflicto y avanzar en propuestas concretas. El exministro de Producción provincial, Juan José Bahillo, destacó que la paralización de la producción en las últimas semanas dejó a 900 trabajadores y sus familias sin ingresos, generando un “drama social importante” en la ciudad.
Durante la reunión, el diputado nacional Guillermo Michel fue contundente al enmarcar la problemática en un contexto nacional más amplio. Michel cuestionó con dureza la política de apertura de importaciones, advirtiendo sobre una “avalancha” que, según sus palabras, podría dejar “en dos o tres años no va a quedar ninguna industria argentina en pie”. Asimismo, criticó la insuficiencia de las medidas actuales, señalando que “acá no alcanza con que la provincia le dé un bolsón de comida a los trabajadores de la Granja Tres Arroyos; lo que se necesita es reconstituir el capital laboral para que la empresa funcione y genere nuevos puestos”.
Desde Villaguay, el intendente Adrián Fuertes expresó su honda preocupación por el impacto en la economía provincial, recordando que la actividad avícola afecta al 50% de la producción entrerriana. Fuertes enfatizó que los 900 despidos de Granja Tres Arroyos son parte de los 8.000 trabajadores desocupados a lo largo y ancho de la Argentina, y no dudó en señalar “una ausencia total del Estado, el cual no propone programas que puedan sostener un nivel de dignidad para los trabajadores”. Subrayó que la crisis no es generalizada en el sector avícola, lo que debería obligar a la existencia de herramientas para garantizar un horizonte positivo.
Para afrontar la delicada situación, el diputado Michel propuso tres líneas de acción urgentes. Primero, llevar la problemática a la Cámara de Diputados para instalarla en la agenda nacional. Segundo, impulsar una mesa de diálogo en Entre Ríos con el Gobierno provincial y el sector financiero, buscando preservar los más de 2.000 puestos de trabajo vinculados a la empresa. Y, finalmente, promover una reunión con la Cámara de Empresas Procesadoras Avícolas (CEPA) para coordinar una respuesta conjunta con toda la cadena. A su vez, la diputada nacional Marianela Marclay remarcó la necesidad de un diálogo institucional ampliado, haciendo un llamado a los gobernadores Frigerio y Kicillof para que las 8.000 familias que hoy no tienen para comer ni para pagar sus alquileres puedan seguir adelante.
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