Salud en alerta: El Niño amenaza con una mayor circulación de dengue en Concordia
El fenómeno climático de El Niño, que trae consigo lluvias intensas y temperaturas elevadas, genera preocupación en la comunidad médica local por un posible aumento de casos de dengue. Aunque actualmente no hay circulación del virus en la ciudad, las autoridades sanitarias instan a la población a reforzar la prevención domiciliaria como medida clave.
El arribo de El Niño a la región, caracterizado por un incremento de precipitaciones y un ascenso térmico, ha puesto en alerta a los especialistas del Hospital Masvernat. Según el Dr. Esteban Alisio, referente del área de Epidemiología, estas condiciones climáticas configuran un escenario ideal para la proliferación del mosquito Aedes aegypti, vector principal del dengue, lo que podría traducirse en una temporada con más contagios.
Alisio, en diálogo con medios locales, advirtió que «seguramente que la mayor cantidad de lluvia y más altas temperaturas determine que posiblemente este año tengamos mayor cantidad de casos». Si bien aclaró que el comportamiento del dengue responde a ciclos epidemiológicos propios, con brotes significativos cada cuatro años, insistió en la necesidad de mantener una vigilancia constante. El sistema sanitario monitorea permanentemente la situación, confirmando que «hasta ahora no tenemos circulación de virus en la región, o sea, no hay dengue en Concordia en este momento», y que la gravedad no se proyecta a los niveles registrados en el brote récord de 2023.
Ante este panorama, la principal herramienta para mitigar el impacto recae directamente en la ciudadanía. El profesional enfatizó que la prevención domiciliaria, consistente en la eliminación de todo recipiente que pueda acumular agua y servir como criadero del mosquito, es la estrategia más efectiva. Esta responsabilidad compartida se vuelve crucial para evitar una nueva ola de contagios y demanda un compromiso activo de cada vecino frente a la potencial inacción o insuficiencia de otras medidas oficiales.
En otro orden, el Dr. Alisio también realizó un balance de la temporada invernal de enfermedades respiratorias, que, a diferencia de las proyecciones iniciales, mantuvo un comportamiento general dentro de los parámetros esperados para años anteriores. La única particularidad fue el adelantamiento del virus de la influenza, o gripe, que comenzó a circular con mayor intensidad desde mayo, a diferencia de fines de julio o principios de agosto como es habitual.
Este fenómeno ya se había observado en el hemisferio norte y se atribuyó a una modificación genética del virus. Sin embargo, gracias a la actualización de la vacuna aplicada en nuestra región, la temporada transcurrió «bastante normal», evitando un impacto severo. La situación hospitalaria, tanto en consultas como en internaciones, se mantuvo dentro de los valores habituales, sin sobresaltos que excedieran lo esperable para esta época del año.
Finalmente, el especialista desmitificó la creencia de que el frío es el principal causante de las enfermedades respiratorias invernales, señalando que el mayor riesgo reside en la permanencia en ambientes cerrados y con gran concentración de personas. En ese sentido, reiteró la importancia de las medidas de prevención aprendidas durante la pandemia: lavado frecuente de manos, ventilación de ambientes, higiene de superficies y aislamiento ante síntomas, prácticas que «reducen drásticamente» la propagación de enfermedades y que deben ser sostenidas por la comunidad para garantizar la salud pública.
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