Cesantía en la Municipalidad de Concordia: El exdirector de la Imprenta Oficial y ‘hombre de Kueider’ apartado por inasistencias y ‘conducta irreprochable’
Andrés Sebastián Bordagaray, con pasado en la Imprenta Oficial de Entre Ríos y señalado en una causa que involucra a Edgardo Kueider, fue apartado de la planta permanente municipal. La medida obedece oficialmente a ocho meses de inasistencias injustificadas, pero el decreto invoca también la falta de ‘conducta irreprochable’, abriendo interrogantes sobre los motivos profundos.
Andrés Sebastián Bordagaray, quien fuera director de la Imprenta Oficial de Entre Ríos durante el gobierno anterior y cuyo nombre resuena en investigaciones periodísticas de alto perfil, fue cesanteado de su cargo en la planta permanente de la Municipalidad de Concordia. La decisión, dispuesta por el Decreto N° 706/2026, culmina un sumario administrativo iniciado por inasistencias, pero el mismo texto oficial agrega un elemento que va más allá de lo meramente administrativo: la obligación de mantener una «conducta irreprochable».
Según los fundamentos del decreto, Bordagaray no se presentó a su puesto en la Subsecretaría de Comunicación y Prensa durante ocho meses consecutivos del año 2025, abarcando desde enero hasta agosto. Los informes de Recursos Humanos y los registros de asistencia confirmaron las ausencias, llevando al Tribunal de Disciplina a recomendar la cesantía al superar los 15 días hábiles injustificados. La Municipalidad incluso enfrentó dificultades para notificarlo personalmente, recurriendo finalmente a edictos tras la negativa de una familiar a recibir la comunicación, alegando que el implicado ya no vivía en Concordia.
Sin embargo, el decreto firmado por el intendente Azcué va más allá de la mera contabilización de ausencias. El artículo 2° de la resolución encuadra la conducta de Bordagaray en el inciso d) del artículo 16 de la Ordenanza de Escalafón, que exige a los empleados municipales una «conducta irreprochable en el ámbito laboral y público». Lo llamativo es que el mismo expediente no precisa qué otro hecho concreto, aparte de las inasistencias, justificó la invocación de esta normativa, dejando un manto de sospecha sobre los verdaderos motivos que motivaron tal señalamiento.
Este aspecto cobra mayor relevancia si se considera el pasado reciente de Bordagaray. Entre 2018 y 2023, fue director de la Imprenta Oficial de Entre Ríos, un cargo de confianza política. Su nombre salió a la luz pública en marzo de 2025, cuando una investigación periodística de Infobae lo vinculó directamente a Edgardo Kueider, en el marco de una causa por presunto enriquecimiento ilícito. El artículo describía videos, fechados en octubre de 2018, donde se observaba a Kueider manipulando dinero en efectivo en la Casa de Gobierno, y a Bordagaray ingresando con un bolso en el cual el entonces senador habría guardado efectivo. La publicación lo identificaba como una «persona de confianza» de Kueider, con quien compartió años de trabajo en la Municipalidad de Concordia.
La cesantía municipal, por tanto, no es un hecho aislado. Se produce sobre un agente que, si bien acumuló graves faltas administrativas, arrastra un pesado historial de vínculos políticos y apariciones en investigaciones de corrupción a nivel provincial. La decisión del municipio de invocar la falta de «conducta irreprochable», sin brindar mayores detalles, parece ser un claro mensaje que excede las inasistencias y apunta a una limpieza de imagen, o quizás, a una toma de distancia explícita de figuras cuestionadas en el ámbito político entrerriano. La ciudadanía de Concordia merece saber si la medida es solo por faltas o si hay algo más que el poder local prefiere no explicitar.
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