Deuda histórica: la Municipalidad licitó la esperada obra de agua potable en el noreste
La Municipalidad dio un paso crucial al abrir los sobres para la licitación de una obra de redes maestras y distribuidoras de agua potable. Este proyecto busca dar una solución definitiva a una demanda de más de dos décadas por parte de 163 familias de la zona noreste.
La zona noreste de la ciudad, específicamente la urbanización de 163 lotes con viviendas ubicados en la intersección de calles Jozami y López Jordán, está un paso más cerca de ver resuelta una problemática que arrastra desde hace más de veinte años. La Municipalidad llevó a cabo la apertura de sobres para la licitación de la obra de construcción de redes maestras y distribuidoras de agua potable, un anuncio que, aunque tardío, promete fortalecer el sistema de abastecimiento de la región.
Eduardo Loréfice, secretario de Planificación e Infraestructura, no dudó en reconocer la gravedad de la situación, señalando que “los vecinos de este barrio vienen padeciendo inconvenientes con el servicio de agua potable desde hace más de dos décadas”. La crítica al centralismo provincial no se hizo esperar: el funcionario recordó intentos fallidos de colaboración con el IAPV (Instituto Autárquico de Planeamiento y Vivienda), que “no obtuvimos el apoyo” necesario. Ante la inacción provincial, la intendenta Rosario Romero decidió afrontar la inversión con “fondos 100% municipales”, una decisión que subraya la responsabilidad local frente a la falta de respuestas de otros niveles del Estado.
El proyecto, detallado por las autoridades, contempla una intervención integral que abarcará la colocación de cañerías de agua potable en toda la urbanización. Esto incluye la finalización de la red distribuidora barrial, la instalación de válvulas, hidrantes y cámaras de desagüe, y una necesaria limpieza de las instalaciones para garantizar su buen funcionamiento y facilitar su futuro mantenimiento. La extensión de la red desde la cañería existente en la acera oeste de calle Gobernador Manuel Crespo también forma parte de las mejoras, incluyendo las conexiones domiciliarias y todos los dispositivos y accesorios operativos.
Mayra Collante, secretaria de Recursos Hídricos y Gestión Ambiental, destacó que la ejecución de esta obra “brinda mayor robustez al sistema general de distribución del agua potable”. Según la funcionaria, contar con una infraestructura adecuada a la dotación y demanda real del barrio permitirá “reducir la generación de pérdidas en la red pública y las problemáticas asociadas a ellas”, un punto clave para la eficiencia del servicio y la sostenibilidad de los recursos.
La obra tiene un plazo estimado de ejecución de 120 días corridos, lo que representa un lapso de cuatro meses para que los 163 lotes, después de más de dos décadas de espera, finalmente cuenten con un servicio de agua potable adecuado y una solución definitiva a una demanda histórica. Será tarea de los vecinos y de este medio asegurar que los plazos se cumplan y que la calidad de la obra esté a la altura de la necesidad.
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